El jueves en la noche soñé con mi mamá, fue un sueño hermoso pero también doloroso. Soñé que estaba durmiendo y me despertaba, mi mamá me estaba mirando, se encontraba hincada frente a la cabecera de la cama. Cuando me di cuenta que era ella, la abracé y la comencé a besar como nunca antes lo había hecho: con dolor por la falta que ella me hace. Constantemente le preguntaba por qué se había tenido que morir y ella al percibir mi dolor desaparecía.
Una vez que desapareció mi mamá me levanté y salí en su búsqueda, siempre en el departamento. Mi madre se encontraba escondida en la cocina. La puerta de la cocina se encontraba trancada y se podía ver que dentro de la misma había una luz muy brillante. Traté de empujar la puerta para abrirla y ver a mi mamá, pero no pude porque era el lugar donde ella se estaba resguardando junto a un séquito de ángeles que había viajado con ella.Traté de botar la puerta mediante una serie de golpes utilizando la fuerza bruta y también debo reconocer que grité muchísimo llamándola, hasta que volvió a aparecer.
Cuando se volvió a mostrar mi mamá, me encontraba nuevamente en la cama y mi mamá hincada a la cabecera de la cama. Nuevamente la abracé con dolor, le volví a preguntar por qué se había muerto y volvió a desaparecer. La fui a buscar a la cocina, esta vez la puerta no fue tan difícil abrirla. Me quedó mirando, miró a los ángeles, a los cuales no pude ver, pues la luz brillante los cubría y desaparecieron.
Volví a aparecer en mi dormitorio, esta vez llorando le gritaba a mi mamá "por favor cómo te vas a ir, tienes que conocer a tu nieta, cómo es posible que no la conozcas" Apareció mi mamá, me tocó el vientre con sus dos manos y me dice "es que ella es perfecta, todo va a salir bien" y desapareció. Al rato desperté.
Lo curioso de todo es que yo estaba consciente que estaba soñando y sentía bulla en mi departamento, en el cual me encontraba solamente con mi gato. Pero era la clásica bulla que uno siente cuando hay una persona más en el lugar.
Otra cosa curiosa es que mi madre cuando me viene a ver vestia el camisón que me compré para llevarme a la clínica y me hace entrega de una bata que es la misma que me compré, junto con las zapatillas de levantarse.
Demás está decir lo triste que me provoca estar embarazada sin mi madre....

Hasta el día de hoy, puedo asegurar que dicho sueño no fue un sueño, fue real, que efectivamente mi madre me visitó, claro mientras dormía, pero que estuvo conmigo...
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