Anoche mi sueño fue realmente perturbador, soñé que asistía a mi propia boda con un sujeto que claramente conozco y no es amigo mio (un poco más que eso). Mi novio (en el sueño, claro) se veía divino con un traje gris, corbata blanca, muy del estilo Versace.
El problema era que yo no tenía un vestido de novia y le decía a mi mejor amiga, la Lore, "Lore no tengo vestido de novia y la boda está por comenzar". Y mi papá junto a mi hermano salen en búsqueda de un vestido de novia para mí y fueron al Supermercado Jumbo (que es prácticamente lo único que les falta vender).
Mientras ellos salen en búsqueda de mi vestido de novia, el novio me espera pacientemente en la iglesia, junto a los demás asistentes y yo muy nerviosa porque aun no llegaban con mi vestido y ya había transcurrido un par de desde la supuesta hora de realización de la ceremonia, pero siempre pensando "él sabe que voy a llegar".
Cuando llega mi padre y mi hermano con mi traje de novia, corro a ponermelo y me doy cuenta que era el traje de novia más feo que había visto en la vida: Era un traje de campesina alemana de los años 40, con gorro y muchos vuelitos. Y le decía a mi amiga Lore, Lore mira me veo horrenda y ella, tratándo de arreglarme el gorrito (en vez de velo) me dice "amiga no importa, es tu vestido de novia".
Me miro a un espejo de cuerpo entero y me doy cuenta que además de ser feo el traje, era demaisado corto y que se veían mis muslos, pero mis muslos en el sueño eran de una obesa mórbida de 200 kilos. Me pongo a llorar y le digo a la Lore "mira Lore como se me ven las piernas" y me dice "no importa amiga, ponte unas pantys". Nuevamente mi hermano salió a comprarme unas pantys de lycra color humo. En el intertanto, le digo a mi amiga, "Lore, ya han pasado más de dos horas, pero no importa cierto, total las novias siempre llegan tarde" y mi amiga me dice "así es amiga".
Llega mi hermano con las pantys, me las pongo y me siento más completa y relajada para ir a casarme. Mi novio seguía esperándome, porque sabía que iba a llegar. Los asistentes, si bien estaban aburridos de tanta espera, no se movieron de sus puestos. Camino a la iglesia, voy entrando con mi padre, pero mi traje de novia ya no es el mismo, sino que es un traje largo también de color humo, él está esperándome en el altar radiante de felicidad y... desperté!