Hace mucho que no escribía en este blog y no lo hacía por una razón bien especial: me sentía como el oyo. Y por un motivo bastante singular: el momento más felíz por el cual pueda atravezar una mujer estaba siendo obstruida por el progenitor de mi bebé.
Como he contado en innumerables ocasiones, me ha costado soportar y enfrentar la muerte de mi madre, definitivamente es lo más doloroso que haya vivido, sin embargo, y conforme al refrán que dice que cuando te quitan a alguien fundamental en tu vida, te dan de regalo un bebé (no puedo ser exacta en el refran) en mi caso a los 6 meses de haber fallecido mi amada madre, me enteré que estaba embarazada y definitivamente me cambió la vida.
Me enteré a las 6 semanas y media de mi estado y desde un comienzo me sentì especial, por no decir hermosa. Por muchas razones, que no mencionaré públicamente, mi bebé no llegó en el mejor momento ni con el mejor escenario, pero como me dijo una amiga "independientemente del amor que uno le tenga a sus hijos, nunca llegan en el mejor momento, asi que tranqui". Y por esa misma razón, por el hecho de haberme sentido hermosa y especial es que nunca, nunca, NUNCA se me pasó por la cabeza terminar con mi embarazo, cosa que sí quería el progenitor de mi hija.
Entiendo que para un hombre, que no es tu actual pareja, sino que tu ex pareja, le cueste asimilar que será padre en estas condiciones, pero llegar a proponere un ABORTO, no solo lo encuentro inhumano, sino que también de una bajeza de valores que impresiona especialmente si viene de alguien que en algun momento fue un "lindo amor", pero que de lindo claramente no tuvo nada, mal que mal habría respetado, por lo años de relacion que en algun momento tuvimos, mi deseo en continuar con mi embarazo y no dedicarse a hacerme la vida practicamente imposible.
Cuando me enteré que estaba embarazada y despues de haber sufrido la gran desilucion que fue no tener el apoyo del progenitor de mi hija, mi vida cambió, pero para mejor. Al día siguiente fui al doctor a hacerme una ecografía para ver cómo estaba mi niña y al ver còmo latìa ya su corazoncito, me enamoré perdidamente de ella y comprendí que pase lo que pase, ya nunca más estaría sola, que el vacío quedado tras el fallecimiento de mi madre sólo podría mitigarse de esta manera, con un hijo. Mi bebita en esta ecografìa mide 1.2 cms, cuando la doctora me dijo felicidades estas embarazada, me puse a llorar por la razon antes señalada.
Lo que toda madre quiere y espera es el reconocimiento de parte del progenitor de la criatura que viene en camino, un reconocimiento mìnimo, que por último diga "ya está bien, pero no esperes nada de mí" lo encuentro mucho más fácil de aceptar desde un comienzo e incluso más sincero, pero que no se respeten el hecho de estar embarazada, el tener un luto reciente por haber estado recibiendo insultos y humillaciones, hablan de personas poco inteligentes, carentes de valores y por qué no decirlo, de rotos, mal que mal, el progenitor de mi hija es un hombre con estudios universitarios con un hermano que es seremi de la 3 y 4 región del paíst.
Debo reconocer que esperé más del progenitor de mi hija, mal que mal no somos extraños el uno del otro, fui su primer gran amor y él el mío, tuvimos un romance de tres años y, si bien acabó hace tiempo, nos estabamos convirtiendo en grandes amigos, es más fuimos el pañuelito de lágrimas el uno del otro y por el hecho de quedar embarazada, como si las mujeres nos embarazamos solas, le nació un odio inexplicable hacia mí, olvidando que para bailar tango se requieren dos personas.
Así con las cosas, ni con las pelotudeces del progenitor de mi hija ni el de su familia, nada, nada, NADA podrá mermar la felicidad que provoca el tener vida dentro de mi, que esa vida sea producto del amor y de la pena tras el fallecimiento de mi madre. Mi niña no pudo llegar en un mejor momento, ella es todo para míy es sólo para mí....
"Mi niña no pudo llegar en un mejor momento"
ReplyDeleteBrindo por esa frase =)
gracias!
DeleteUn abrazo!!
Vanessa.